Preguntas frecuentes
¿Es seguro el ajuste quiropáctico?
Sí. La atención quiropráctica se realiza siempre de forma individualizada, teniendo en cuenta las características y necesidades de cada persona. Antes de aplicar cualquier técnica quiropráctica, se lleva a cabo una valoración para determinar el enfoque más adecuado dentro del ámbito propio de la quiropráctica.
El ajuste quiropráctico es una de las técnicas características de esta disciplina y consiste en una aplicación manual específica sobre determinadas articulaciones, siguiendo los principios y la formación propia de la quiropráctica.
Como ocurre con cualquier intervención manual, pueden aparecer respuestas leves y transitorias, como sensibilidad o molestias temporales, que suelen resolverse en poco tiempo.
La quiropráctica utiliza técnicas no invasivas y adapta su aplicación a las características individuales de cada persona.
¿A quién va dirigida la quiropráctica?
La quiropráctica puede formar parte del cuidado de personas de diferentes edades y estilos de vida. Desde quienes desean mantener una buena movilidad y cuidar su columna vertebral, hasta personas con un estilo de vida sedentario, físicamente activo o que buscan incorporar hábitos orientados al bienestar. Cada caso se valora de manera individual para ofrecer una atención adaptada a sus necesidades.
¿Es compatible con otros cuidados o tratamientos?
Sí. La atención quiropráctica puede ser compatible con otros cuidados o con el seguimiento realizado por diferentes profesionales. Si estás recibiendo algún tipo de atención o tienes cualquier duda, es recomendable comentarlo durante la primera visita para adaptar la atención a tus necesidades.
¿Puedo acudir si tengo un diagnóstico médico o una condición específica?
Sí. Cada persona es diferente, por lo que antes de iniciar la atención quiropráctica realizamos una valoración individual para conocer su situación y determinar si el cuidado quiropráctico es adecuado. Si fuera necesario, adaptaremos la atención o recomendaremos consultar con el profesional correspondiente.
¿Qué formación recibe un quiropráctico?
La Quiropráctica se estudia en universidades especializadas. Aquí en España, los profesionales quiroprácticos reciben una formación de 5 años donde estudian asignaturas como anatomía, radiología y neurología entre otros, poniendo especial atención en el sistema musculoesquelético (músculos, ligamentos y articulaciones) y de los nervios que los inervan.
Actualmente, en España la profesión todavía no está homologada, y desde el centro recomendamos que consultéis la web de la Asociación Española de Quiropráctica (AEQ) para poder distinguir los profesionales con la titulación adecuada.
¿La quiropráctica es una especialidad médica?
No. La quiropráctica no es una especialidad médica ni una rama de la medicina. Es una disciplina de la salud con identidad propia, desarrollada a nivel internacional y con un enfoque específico basado en la relación entre la estructura y función del cuerpo, especialmente del sistema musculoesquelético.
La práctica de la quiropráctica se basa en principios y métodos propios de esta disciplina. En España, la regulación de la quiropráctica se encuentra en evolución, mientras que en otros países está reconocida como una profesión sanitaria independiente con sus propios estándares formativos y profesionales.
¿Con qué frecuencia tengo que venir a ajustarme?
La frecuencia de las visitas quiroprácticas puede variar según las características y necesidades individuales de cada persona. Factores como la edad, los hábitos diarios, el nivel de estrés, el tiempo de evolución de determinadas molestias y los objetivos personales pueden influir en la recomendación de visitas.
Tras una valoración inicial, se orienta a cada persona sobre una frecuencia de visitas adaptada a sus circunstancias, dentro del enfoque propio de la quiropráctica..
